risa antigua




y la montaña te despierte en la ciudad de fuego
y tu tarde y noche se hagan pie de acantilado envuelto en ojo
el hilo que une el coxis a la tierra enhebra el atlas con el cielo


nos dijo : la columna es el suelo de la visión


siente las manos el peso de las manos el peso de un cuerpo en la montaña
aún levitando aún aérea en tu cuarzo blanco cruzando la ciudad de fuego
-y el humo amarillo y la hierba cociendo y la ciudad con baja luz


nos dijo: el peso es el portal de la escucha


siente los pies entrando en la piedra volviéndote parte de lo que sos
has venido de las piedras pero no conoces su idioma
has venido a entrar
no conoces su idioma y te estás volviendo parte de la tierra


creciendo en tu entrepierna los sexos mezclados
piedras imanes a los que llaman templo y luna


nos dijo: la mezcla de los cuerpos es la raíz


cómo el cuarzo mora rueda arcilla azul y tierra roja
vetas de la tuna fresca y fucsia flor del cactus
una mente mecida por la espina tierna por la sangre oxigenada al subir
perfume de la carne en el raspón : la piel acróbata hablando por el plexo
la montaña tiene un eje en la distancia y el sopor : su presencia te delata en todas las cosas


quema los labios la fiebre : la altura trepa por la nuca toma el cráneo las sienes
¿la oís latir? cae del tiempo en olas
que no roba el aire si no prende al miedo
y te enseña a hilar y sentir : los seres las edades los elementos


entonces puse la boca y besé
dejando que doliera y dolía menos dejando que hablara y elegía el sexo
los labios húmedos
racimos de cardos : los sexos se hilan
con la curiosidad del gato en un sopor de risa
guiños fantasmitas seres invisibles hacen triángulos


es su música, madre : den más tiempo y más tabaco


y una calma ciega incontrolable : columna invertida


nos dijo: estos son mis puentes : pies y brazos


nos dijo: venimos de una risa antigua



corazón
te escucho romper rugir
río en la montaña
bajar del tiempo


junto a ellos las piedras son espejos
un pie en la tierra y otro va a caer
la mente adormecida
su aura verde
mover la vértebra detrás del plexo
el suelo se ilumina
la memoria


nos dijo: tus redes son mis caminos


corazón
crezco desde el sexo
un daimon nos abraza
los duendes quieren salir y bailar
los duendes quieren destruir
es su juego


en la mezcla de seres y elementos
no hay contradicción


soy humana en tus placeres
soy puertas poros : puedes ser como yo


usa los animales las nervaduras la memoria de la tierra
tu vida material


en esa florcita suenan todos los cuencos
ese montón de hojas es como yo


ahora sentís la existencia de las manos
el peso de la tierra y tu cuerpo-canal entrando a la piedra
cuando soltás el miedo pasás del límite al umbral
aquí puedes caer con a
                  a
                    h
                              h
         a              
                                       a l e
g r í
                                                     a
          a
        ú
      u                                                                  
cae por mí hacia el borde del mundo
donde el fuego y el agua ruge en comunión : el dolor no es más que una expresión de las fuerzas y una fuerza en sí
cae por mí en la intensidad
estás bailando con los seres y elementos : sin yo sin tú


el placer quiere eternidad


ver y tocar se aman : la sensación piensa
el enojo pierde sentido : me puedo ver
la mayoría de las cosas del mundo son asunto menor : el enojo reserva su lugar
pequeños enojos se suceden como herramientas
nos miro aún sin comprender : nos observo actuar : la luz pasa a través de la acción


beso las reacciones las distancias las uniones
me amo a mí misma acercándome alejándome de vos
te siento amar : vibro en tu juego : tu víscera miedosa : la espina : el deseo de soltar tu peso en mí : de recibir mi peso hasta entrar : y volver a nacer


poro de la fuerza elemental : no tengo principio ni fin
elige tu fuerza : ella te eligió
no te reserves a una sola fuerza : la mezcla es la raíz
no completarás nunca tu forma : deja de preocuparte por ti y piérdete en la tierra
de veras olvídate de sanar : estás tan preocupada por curarte que no escuchas más que tu capricho
cae envuelta en hilos : tu coxis encuentra la fuerza : tu plexo hace eco en la fuerza : tu sexo abraza la fuerza : en lo más pequeño está la clave : los pedazos de ciudad incendian los caminos : mastícalos : no los repudies : no ves que no los ves ? : entra en la ciudad de fuego : ella es tu realidad


los seres y elementos que atraes son propicios para vos : pero tu reacción no siempre lo es : aprende a estar en tiempo y lugar : tus errores son la mejor forma de creación : alégrate, nunca vas a dejar de equivocar
cuando no dibujes formas en las cosas lograrás precisión


así hablaba un maestro : la sabiduría es vida y se expresa al bailar
la danza es repartir el peso en muchos : moviendo los apoyos : todo ser es suelo y trampolín : tierra para volar : acepta la intervención silenciosa o estridente de los elementos y los seres que vienen y parten : siente los espejos sin envanecer : desvanécete en la piedra : que te falten el respeto por puro placer y observación : haz enojar a los demás


hola, no te escucho reír


la risa es más grave que el dolor : la profundidad me da ganas de reír
la nostalgia y la aprehensión pertenecen a otra edad
no soporto estos seres quejosos y ególatras : no soporto su monogamia, su amor angustiado : a ellos les hablo y los someto a pruebas : a ellos envío mis duendes


hay una niña animal en tu pecho : sólo deseo que te robe el alma










todo está pasando, madre





Madre, quiero decirte : me gusta mucho lo que pasa
Todo esto me divierte, vivo en entusiasmo : siento que escribimos entre muchos : desde el coxis no sé, no puedo escribir de otra forma o sería horrible : quiero decir, son los duendes, siempre fueron ellos los que escriben

Madre, no entiendo a los que buscan respuestas : ¿te acordás cuando yo sufría? : era porque buscaba respuestas: madre, ya no me hago preguntas : me enamoré de las escápulas, de las crestas, en el esternón siento una fuerza increíble : las pestañas son un collar de barcos en pupilas conmovidas : o las patas de un cienpiés curioso : madre, me duermo en la luna de cualquier ojo : en la punta de la lengua tengo un iris : siento que me irradio en sol

Madre, a veces sufro porque no me da el tiempo de leer : nunca termino de leer : todo me queda en la mitad : porque no sé leer y sí fingir : porque uso las palabras como trampolín para inventar : madre, soy una pésima lectora : todo lo que quiero es escribir

Madre, quiero que pasen más cosas : amo al mundo porque pasan cosas : me amo a mí porque me pasan cosas, porque las puedo sentir : todo está pasando, madre, no me siento sola : sentirme sola es un placer, no te puedo explicar : no puedo pensar sin sentir : los seres y las cosas se hablan : yo los escucho sin comprender pero me dejo abrazar por su música y les pido más : los seres y las cosas me hablan más y más : no ceso de mover y escuchar : las cosas tienen ritmo : se mueven a través de mí : todo me incita a bailar

Madre, estuve en la tierra y perdí el miedo : se me fue el miedo a la tierra y a los seres : ahora me siento al tocar : cuando se puede tocar así solo se quiere seguir : ¿todavía hay más? ¿se puede tocar así? : madre, no tengo miedo a volver atrás y perder la tierra : quiero volver a entrar : siento pasar las cosas más allá de mí : quiero ir donde la tierra pasa a través de sí y los seres no paran de bailar : quiero volver a la tierra, madre, es posible : la tierra usa la lengua del tacto y la mente calla y escucha : estoy observando con mucho placer

Madre, los humanos somos texturas, consistencias, porciones de humedad : este pibe es una tuna fucsia y fresca cubierta de pequeñas espinas : el otro tiene carne de cabro y cuero curtido pero es un cuenco de leche en convulsión : esa niña es un jaguar, caza y desaparece, la escucho rugir, me observa desde el árbol : aquel bicho es protector, de alas firmes y un ojo para cada quien, se alza desde su columna : ella se esmera en peinar sus cabellos que son tan largos y los peina al revés, entonces nunca lo va a lograr pero sus cabellos se hacen fuertes : aquella es un sándalo, un hada, me abrazo a su espalda, ruedo en sus brazos, me dejo llevar : madre, las formas nos sostienen pero son para explicar : lo que siento está en la nuca y los labios : conozco a los seres en la mueca de la boca o la curva del cuello, en el olor del sexo, en cómo tocan al mirar, los pies flotan o se entierran y la espalda vibra : el pecho es un portal de calor, abrir y cerrar, un arte  

Madre, tu útero es mi paladar : estoy adentro, me confundo con vos : madre, se equivocaron cuando nos dijeron cómo salir : lo entendimos mal : desde abajo de la tierra puedo ver : no es la muerte : estaba en la cima y no paraba de entrar : me volví piedra hundiéndome : estaba arriba y no me faltó el aire : madre, se abren los pulmones cuando me hago piedra y suelo : se oxigenan las venas y me expando sin saber : es como drogarse de amor : hacía mucho calor en tu útero con la mente fuerte y tranquila : la mente es una abuela miedosa pero el cuerpo quiere probar : gracias por los duendes, madre : gracias por las piedras

















valle




En casa fumamos sin filtro
Rueda tarde abajo hasta meterte en el maíz
Y los cazamos y los comemos crudos, son tan tiernos y grandes
El pasto crecido de estrella fugaz
Qué te ortigues niña, qué te ortigues !
Y entre los duendes venía un culantrillo, un ave de meditación
Madre, los ojos se nos llenan de bichos
Y hundimos floripondio en el colchón
Madre, cuando sea la dueña del sueño voy a matar a los dueños
Y soltar todos los duendes y hadas y espíritus del maizal
Pero tal vez ellos no quieran venir
Madre, en casa juegan todo el día y a la noche duermen juntos pero ¿a dónde van?
Los hongos flotan solos en las tazas de café...
y tampoco aprendí a atrapar la tuna, dicen de enguantarla en hojas
pero llego con los dedos fucsias y una risa de gigantón













historia





Llegó un cazador a mi puerta
Se quedó días enteros sin pedir para entrar
Durmió Bebió Cocinó afuera
Hablábamos hasta clarear el día
Luego me iba a acostar
Y el fuego de sus ojos negros y su torso desnudo y tierno
Hacía que creciera una flor
Que pujaba por salir y beber


Otros seres venían a casa
Él nos miraba con curiosidad
Daba un paseo Meditaba
Envuelto en las plantas
Como un animal quieto


Lo sentía crecer en las sombras
Meterse en la cama entre nosotros
Venir a abrazarme cuando no podía despertar


Se puso a trabajar la madera
Abría los frutos Cocía el interior
Hasta que se hizo una balsa y se metió al río
Y entonces fui yo que lo seguí
Lo vi correr río abajo hundirse en la mata desaparecer


Así pasaron días
Empecé a cazar animales pequeños
Abrirlos Limpiarlos Cocer su carne al fuego


Y una noche volví a encontrar la flor
La olí en la penumbra
Se había vuelto árbol y chorreaba almíbar
Está a punto, escuché
Los animales trepando para chupar


Se levantó viento y no era yo que soplaba
El frío subió por mí que era una brasa de algodón
Sentí estallar el rayo
Y se largó una lluvia blanca
Un agua agridulce


Oí cantar al río
Lo busqué
Lo encontré sentado en una piedra
En medio de la vibración


Y le besé todo el cuerpo
Y le pedí para entrar










tranSmUtación






Y en las tres esquinas hay tres machos con una aureola roja en el lugar del sexo

Y los tres se despiertan a la misma hora y dicen mi nombre cada uno a su modo

Y la seductora los convida a envolverla de espuma y los llama a cada uno por su nombre

Y los tres se acercan con los ojos encendidos y cubiertos de flores puntiagudas

Hasta que los tres troncos florecidos se encuentran y besan y sus flores naranjas fulguran

Entonces la seductora los envuelve y ellos,  extasiados,  olvidan su nombre